Autor: gretafrank

Mujeres de Darfur, la otra mirada

Protagonistas permeables pero transparentes de un conflicto invisible.
Las mujeres de Darfur padecen las peores consecuencias de la crisis que las atraviesa; pero no se las ve, ni se las oye en los medios de comunicación ni los centros de poder de Darfur, Sudán y el mundo.
Sin permiso para disentir, equivocarse, volver a probar ser cada una tal cual es. No pueden decidir sobre su presente o futuro. Desde que nacen hasta que mueren no conocen otra realidad más que la indiferencia y el
menosprecio tanto de su saber como de sus valores.
Desconocidas habitantes en la lejanía de sus hogares, mayoría en los campos de Darfur y Chad.
Despojos de la guerra en paupérrimas aldeas y ciudades sin hombres.
Desheredadas integrantes de los grupos nómadas.
Condenadas a lo doméstico, la gestación y crianza de sus hijos e hijas, la obtención de alimento, agua y leña para ellas y sus familias.
Abandonadas en estas tareas a su propia suerte, incluso ante el riesgo de agresión sexual o de asesinato.
Desprotegidas por la ley; sin opciones para reclamar o
denunciar injusticias, crímenes y desigualdades.
Mujeres vulnerables como su entorno desertizado pero persistentes como el agua.
Supervivientes luchadoras, esperanzadas defensoras de sus
causas, oderosas creadoras de vida donde no hay más que desierto.
Experimentadas evocaciones en carne viva de que la violencia no conduce a nada bueno.
Ideólogas y constructoras, si las dejan, ladrillo a ladrillo, hebra a hebra, palmo a palmo de su propio futuro.

Exposición fotográfica “Mujeres de Darfur: La otra mirada/Darfurreko Emakumeak: Bestelako begirada“ de Francisco Magallón.

Presentaciones:

  • Instituto Municipal de Educación de Tarragona: Avenida Ramón y Cajal, 70. Tarragona. Del 4 al 16 de marzo de 2014.
  • Centro para la igualdad 8 de marzo: Concejalía de Igualdad de Fuenlabrada, calle Luis Sauquillo, 10 – Fuenlabrada – Madrid. Del 30 de enero al 24 de febrero de 2014.
  • Universidad Complutense de Madrid – Facultad de Ciencias de la Información (Madrid): III Jornada de Comunicación Solidaria: Mujeres Refugiadas. Del 25 de noviembre al 20 de diciembre de 2011.
  • Ayuntamiento de Durango (Vizcaya) Calle Komentukalea, 8. Del 14 al 22 de noviembre de 2011.
  • Facultad de Ingenieria Universidad de Mondragón: cedida por ACNUR Euskal Batzordea. Del 5 al 9 de junio de 2011 Mondragón, Guipúzcoa.
  • Exposición digital Casa de Cultura de Altza: cedida por ACNUR Euskal Batzordea.  Altza,Donostia. 8 de junio de 2011.
  • 13 Edición “Día de la Solidaridad”: Plaza Seber Altube, Arrasate,Gipúzcoa. 4 de junio de 2011.
  • XII Festival “Hegoari Begira” (Mirada al Sur): Getaria, Guipúzcoa. Organizada por Elan Euskadi, cedida por ACNUR Euskal Batzordea. Del 24 de julio al 3 e agosto de 2010.
  • Edificio de La Bolsa: calle Pelota nº 10, Bilbao. Organizada por ACNUR Euskal Batzordea. Del 19 al 30 de abril de 2010.

Mujer, presencia invisible

Somos tantas y valemos tanto.

Todavía hay quien cree que la mitad de la población mundial es un tema poco importante.

Seguimos siendo, a muchos ojos, máquinas paridoras, útiles cuidadoras, objetos decorativos y de placer.

Hay incluso quien se atreve a esperar obediencia y sumisión.

Se nos sigue considerando botines de guerra y campos de batalla.

Aún se firman tratados de paz como cheques sin fondo, porque falta el aval de toda una mitad.

Entre gestos desdeñosos o estupefactos, se ignora una realidad que no se entiende: somos tantas y valemos tanto como vosotros.

Hacemos nuestra parte, nuestro aporte, en comunidades, hogares, países y planeta. Somos productivas, promotoras, proveedoras, protectoras, proactivas y proclives a la solidaridad.

Pero tenemos una tarea más: demostrar que estamos aquí, que pensamos, que sentimos, que hacemos… Porque (increíblemente) hay quien aún no se ha dado cuenta de la realidad que estamos construyendo cada día.

Sin nosotras no se puede crear paz, justicia, verdad ni futuro. No se puede avanzar realmente sin considerar también nuestras formas de ver la vida.

Pero estamos aquí y ahora, ayer y siempre. A veces con pasos de ratón, a veces con salto de león. A veces a grito pelado, a veces en silencio cómplice. A veces actuando, a veces sabiendo esperar.

Y estaremos mañana y siempre, porque estamos seguras de que somos tantas y valemos, por lo menos, tanto.

Greta Frankenfeld
Febrero 2012

Exposición fotográfica “Mujer, presencia invisible” de Francisco Magallón

Presentaciones:

  • Centro Cultural Isabel de Farnesio: Del 6 al 24 de marzo de 2014. C\ Capitán Angosto Gómez Castrillón, 39 – Aranjuez – Madrid.
  • Casa de Cultura del Ayuntamiento de Navacerrada: Navacerrada, Madrid. Del 2 al 14 de marzo de 2012. Patrocinada por: Mancomunidad “La Maliciosa” de Servicios Sociales y Mujer – Comunidad de Madrid, Consejería de Empleo, Mujer e Inmigración.

Preguntar y responder

¿A quién le hablamos? ¿A quién nos gustaría hablar? ¿Quién escucha? ¿Quién nos gustaría que escuche? ¿Qué efecto tiene? ¿Qué efecto querríamos?

Preguntas que tengo que hacerme cada vez que leo y cada vez que escribo.

Y para responderlas necesito sobre todo conocerme muy bien.

Estudiar mucho; pero sobre todo escuchar, mirar, tocar, oler, degustar y sentir mucho, es lo que nos hace aprender mucho ¡y bien!

Cuerpo y alma

El cerebro es un órgano de mi cuerpo físico que necesita descanso, alimento, oxígeno, ejercicio…

Si pongo mis ideas y mis emociones en sintonía con mi cuerpo, la creación resulta mucho más fácil, más fluida, más libre y sana.

La vitalidad de mis palabras depende de la vitalidad de mi cuerpo. Para desarrollar la acción de crear necesito poner en marcha otras acciones: andar, sentir el aire en la piel, sudar, contraer músculos y agitar los pulmones, por ejemplo.

El placer, la satisfacción y la felicidad dependen de esa conexión. Soy poeta de cuerpo y alma.

 

Mensajes privatizados

¿Qué es la felicidad? ¿y la pasión? ¿y cuáles son tus sueños? ¿Qué son el éxito, el crecimiento, la seguridad?

¿Qué es la paz? ¿Qué es la guerra?

La felicidad es lo que ocurre cuando destapas una botella de refresco; la pasión, lo que sucede cuando cambias de colchón; y tus sueños, comprar, tener y ser mejor que… El éxito es tener a la chica más guapa (guapa según quién) a tus pies (porque eres hombre) y la envidia de todo el mundo (de ellos). Sí, evidentemente, para la chica, el éxito es él y ser la más guapa, y otra vez la envidia (de ellas). El crecimiento es más dinero en el banco. La seguridad es una alarma y un guardia en la puerta. La paz es derrotar al enemigo. La guerra es algo que tenemos la obligación de afrontar para defender nuestro honor (¿honor? ¿y qué es honor?…).

¿Por qué me suenan tan familiares estas definiciones de felicidad, pasión, sueños, éxito, paz, guerra, seguridad, crecimiento…? ¿Por qué acuden a mí de forma casi automática? ¿Será que son verdad?

O será que no… ¿Cómo puede ser que pensemos que la vida, la felicidad, la pasión, la seguridad es eso que nos dicen? Porque lo hacemos ¿eh? Y tomamos decisiones cada día basándonos en ello. Sabemos, estoy segura, de que no es así. En el fondo del alma lo sabemos. Pero hay un resorte que salta una y otra vez haciéndonos extender la mano para agarrar el siguiente producto.

¿Es culpa de la tele? No, la tele no toma esas decisiones. es un sistema de transmisión de información. ¿La radio? Tres cuartos de lo mismo. Por lo tanto, no se trata de execrar a la tele, ni a Internet, ni a la prensa, ni la radio… ni a los fanzines, ni a las pintadas callejeras, ni los boletines oficiales… Los mensajes están allí y serán lanzados porque alguien(es) se apropió de su significado y nos lo vende en cómodas cuotas. Si no estuvieran la tele, la prensa, etcétera, ya encontrarían otros modos para insistir machaconamente. Y claro, las personas construimos la realidad en base a estos mensajes.

Sin embargo, mientras tanto, la vida transcurre (toda ella) fuera de estos medios. Las pantallas (las grandes y las pequeñas) nos muestran solo una pizca de la vida, una pequeña parte de lo que ocurre en el mundo. Y nos muestra también otras cosas que no son verdad.

Se me ocurren algunas opciones respecto de quiénes deciden eso. No lo tengo del todo claro aunque me suena que va por el lado de la acumulación de la riqueza. Necesitaría menos ruido y menos urgencia para pensarlo. Lo que sí tengo claro es que es gente con poder para sincronizar los mensajes del mundo.

Pero incluso por encima de todo ello, tengo claro que yo no fui. Yo no decidí que esas fueran las definiciones. No son las mías. Y si quiero que mis mensajes estén libres de estas premisas que me resultan ajenas y falsas, tengo que volver a hacer las preguntas básicas.

Afortunadamente la polisemia es posible. No necesito competir ni imponer a nadie mis definiciones. Basta con elegir la que más me gusta y mejor me sienta.

¿Qué es la felicidad? ¿y la pasión? ¿y cuáles son mis sueños?

¿Qué son el éxito, el crecimiento, la seguridad?

¿Qué es la paz? ¿Qué es la guerra? ¿El amor? ¿La vida?

¿Seremos capaces de recrear las definiciones, de limpiarlas de falsas premisas y reconstruir cada quien su mensaje propio? Podemos también pensar conjuntamente, escuchar propuestas, alternativas, expresadas con calma y como opiniones, no como dogmas. A mí me gusta dialogar con quien me deja pensar y degustar las ideas antes de decidir a qué saben.

El ruido sigue siendo fuerte todavía. Pero a veces, consigo hacer silencio (muchas veces compartido), pensar, entender y responderme.