Trabajos realizados

Aceite de palma

El sol empieza su camino hacia el horizonte y los pasos sordos sobre
el camino de tierra se van acercando al centro.
Erguidas y cargadas con sus hijas, las mujeres se unen a la reunión
con seriedad y naturalidad. Saben que es importante, antes de que
haga la noche, hablarse y escucharse unas a otras.
Cantan juntas. Hoy, Sikitu habla.
Una vez tuve alegrías.
Palma sobre palma, las manos se acarician.
Pero llegó el dolor.
Palma sobre palma, las manos suenan.
La voz se calla, el tiempo para.
Palma sobre palma, las manos siguen.
No me gusta recordar, prefiero trabajar.
Palma sobre palma, las manos no paran.
Ahora canto y sueño que todo podrá ser.
Palma sobre palma, las manos se animan.
El relato se ha acallado.
Las palabras sobran.
Palma sobre palma, las manos negras sostienen pasado, presente
y futuro.
Las nuevas mujeres guardan silencio y miran a sus abuelas.
Palma sobre palma, graban a fuego en sus manos el ritmo ancestral,
infinito y sabio.
Palma sobre palma, la vida sigue; y, entre sus manos, el relato
pasa.

Microrrelato “Aceite de Palma”, seleccionado entre los 50 mejores microrrelatos. Publicado en Purorrelato – I Concurso de Microrrelatos Casa África. Los 50 mejores microrrelatos, acompañados de seis firmas invitadas. (Pág. 88)

Incauta embaucadora

Pegado mi hombro el cristal de la ventana, siento el frío mojado. Revuelvo con poco entusiasmo el azúcar y el café. Te veo entrar oscuro; bufandas, zapatos, collares, reloje, cds…

Puedo entre otras cosas, elegirte a tí como compañero, como amigo, como socio, como vecino, como enemigo, como culpable, como víctima, como incauto o embaucador. Puedo elegirte como guía o como carga, como sueño o realidad. Puedo soñarte despierta o matarte en sueños. Puedo construirte, apuntalarte o destruirte.

Y todo eso sin que cambies un ápice. Ya encontraré yo la excusa perfecta para explicar mi posición.

Ya pondré el cristal adecuado para mirarte a través de él y, sin que te des cuenta, convertirte en lo que yo quiero que seas.

Pero poco, o casi nada, de todo ello será verdad hasta que no sepa quién eres. Hasta entonces, será mi miedo el que decida por los dos; o será mi prejuicio, mi pereza, o mi falta de práctica.

Y sin embargo, cuando sepa lo que quiero que seas, puede que quiera que seas simplemente tú.

¿Tomas un café?

 

Microrrelato “Incauta embaucadora“, ganador del concurso La otra hodina h y la interculturalidad – 2013. Publicado en El libro albedrío de la paz – No direction Rainbow. (Pag. 76).