memoria

Qué injusta es la vida

Durante muchos años, estar cerca era muy cómodo, como bajar el sábado a la tarde al ultramarinos de la esquina en chándal y sin dinero, porque ya te pagaré. Resulta que doña Emilia le fiaba a todo el mundo y al final no podía pagar la luz. Tuvo que poner unas velas para seguir abriendo. Pero un día una se le cayó y se prendió fuego el ultramarinos. (más…)

Aceite de palma

El sol empieza su camino hacia el horizonte y los pasos sordos sobre
el camino de tierra se van acercando al centro.
Erguidas y cargadas con sus hijas, las mujeres se unen a la reunión
con seriedad y naturalidad. Saben que es importante, antes de que
haga la noche, hablarse y escucharse unas a otras.
Cantan juntas. Hoy, Sikitu habla.
Una vez tuve alegrías.
Palma sobre palma, las manos se acarician.
Pero llegó el dolor.
Palma sobre palma, las manos suenan.
La voz se calla, el tiempo para.
Palma sobre palma, las manos siguen.
No me gusta recordar, prefiero trabajar.
Palma sobre palma, las manos no paran.
Ahora canto y sueño que todo podrá ser.
Palma sobre palma, las manos se animan.
El relato se ha acallado.
Las palabras sobran.
Palma sobre palma, las manos negras sostienen pasado, presente
y futuro.
Las nuevas mujeres guardan silencio y miran a sus abuelas.
Palma sobre palma, graban a fuego en sus manos el ritmo ancestral,
infinito y sabio.
Palma sobre palma, la vida sigue; y, entre sus manos, el relato
pasa.

Microrrelato “Aceite de Palma”, seleccionado entre los 50 mejores microrrelatos. Publicado en Purorrelato – I Concurso de Microrrelatos Casa África. Los 50 mejores microrrelatos, acompañados de seis firmas invitadas. (Pág. 88)